Das "symbolische Teleskop" verlässt die Galerie am Fischmarkt

Das "symbolische Teleskop" aus der Ausstellung "400 Lunas emocionadas" (Foto: Erdel Verlag)

Für einige Zeit müssen wir uns vom "Dr. Erdel-Verlagsteleskop" trennen. Es wird in einer Ausstellungsreihe in Galicien im Rahmen des UNESO - Projektes gezeigt, dessen Beginn die Ausstellung in unserer Galerie am Fischmarkt im Sommer 2009 bildete. Zum Bericht >

Zur Vorbereitung der Ausstellung "400 Lunas emocionadas - 400 Monde ganz bewegt" Teil 8

24.Ohne daß ich noch richtig verstehe, wie die Präsenz der Sonne und die Fokussierung des Teleskopes helfen kann, den Rest der Arbeiten, die ich bis zu diesem Zeitpunkt realiesiert hatte, besser wahrnehmen zu können, entsteht Stück für Stück der Titel der Aussstellung. Das Spiel der Sphären auf schwarzem und auf farbigem Hintergrund vereinigt sich zu einer Art kompexer Struktur, die ich mit dem Wort Emotion umschreibe. Ich schreibe eine email an Wolf mit dem Inhalt, daß die Ausstellung "400 lunas emocionadas" heißen soll. Er antwortet, das sein ein sehr guter Titel. Diese Nacht schlafe ich ruhig.

25. Eine Art von Mal-Fieber treibt mich jetzt an, mehr und mehr Monde zu malen, denn meine innere Stimme mahnt mich, daß es 400 sein sollen. Aber Stück für Stück erkenne ich, daß ich nur einen Mond habe, und daß der, den Galileo gezeichnet hatte, der den Kepler gesehen hatte und der, den ich in jener Nacht erkannt hatte, derselbe sind. Daß der Mond des 17. Jahrhunderts derselbe ist wie jener des 21. Jahrhundert. Aber es taucht auch etwas furchterregendes auf in meinem Prozess der Erschaffung von Monden, in der Wiederholung der malerischen Arbeit die jedes Mal sehr unterschiedlich ist .. Ich komme mir vor wie ein Fälscher. Und in gewissen Momenten empfinde ich es auch ein wenig wie die Entweihung einer Vision, die einzig und unwiederholbar ist. Man kann nicht jeden Tag Monde malen, dazu braucht es eine Vorstellung, mit der man in besonderer Weise verbunden ist ... ein schwieriges Gleichgewicht zwischen Unikat und Multiple. Glücklicherwiese versöhnt diese Nacht voller Sterne mich mit der Idee des gleichzeitigen Multiples. Alslo wieder die "Musik der Sphären". Und ausserdem macht mir die Fernsehreportage über den tschechichen Künster David Cerny Mut, der die Kunst der Satire wiederbelebt in der Mauer, die er für den Sitz des Europaparlaments in Brüssel errichtet, so das unterste nach oben kehrend.

26. Man sagt, mir, daß diesen Sommer (2009) am 27. August um 12:30 nachts "Zwei Monde" zu sehen sein werden. Versuch weisslicher Bildvorstellungen. Der Mars wird nämlich nur 55 Millionen Kilometer entfernt sein und wird wie ein Mond zu sehen sein, ein Ereignis, das sich erst wieder im Jahre 2287 wiederholen wird. Ich nenne eine der Kompositionen aus dem Kepler-Zyklus "Dos Lunas" (Zwei Monde). Ich entdecke, daß sich in einem Hohlraum einer meiner Skulpturen eine Vogelfamilie eingenistet hat und und daß die auf meiner Seite brütende Mutter mein Kommen und Gehen beobachtet.

 


 

 

Cóme he preparado la Exposición

CÓMO HE PREPARADO LA EXPOSICIÓN

“400 LUNAS EMOCIONADAS-400 MONDE GANZ BEWEGT

  1. Recibo una llamada telefónica de la Galería Dr.Erdel Verlag de Regensburg, ofreciéndome la posibilidad de exponer. Wolf me dice que la muestra se celebraría en Junio dentro de la semana española en esa ciudad.

  2. En las semanas siguientes descubro tres coincidencias: que 2009 es el año internacional de la Astronomía, que en Regensburg está enterrado Kepler y que entre mis libros está el facsímil de la “Introducción a la Astronomía” del gallego Ramón Mª Aller.

  3. Por estos dos astrónomos pienso en un título: “Elipses y eclipses” pero compruebo que esta simpática eufonía (o cacofonía) no existe en alemán. Da igual, ya buscaré otro título-motor. De todas formas confirmo que R.Mª Aller se vale de la segunda ley de Kepler en su capítulo VII para tratar de la gravitación newtoniana.

  4. Empiezo a imaginar lámparas portátiles y giratorias, y también si los enchufes eléctricos de Ratisbona fueran iguales que los españoles. Pienso también en las dos series que comencé hace algunos años sobre este asunto: “eclipses portátiles”, y “sombras enrollables”, y al recordarlo me doy cuenta que la experiencia del europeo nómada de la exposición del año pasado sigue presente.

  5. Investigo en la web de la Nasa los eclipses previstos para este 2009 y descubro que hay seis, cuatro de luna: feb-9, jul-7, ago-6, dic-31; y dos de sol: ene-26, jul-22. Ninguno coincide con la fecha de la exposición y ninguno se percibe correctamente desde Galicia ni desde Regensburg, Los dos del mes de julio se percibirán desde el Pacífico central. Leo algún trabajo sobre Kepler y copio sus ideas sobre el sol: lo considera una fuerza motora, un “alma motriz”.

  6. Repasando la aventura de Copérnico y el “Eppur si muove” de Galileo, comprendo que la elipse orbital es el signo de la gran rebeldía intelectual contra la circularidad platónica, y comienzo a pensar en grandes elipses dibujadas en la pared. La pared de la galería de Wolf Erdel además está orientada al este, y la casa de Kepler al oeste de la galería.

  7. Comienzo a buscar una esfera de acero bien pesada y papel de calco para probar si la esfera circulando por el suelo sobre el papel-carbón pudiera ir dibujando gracias a su peso alguna especie de elipse o curvas aleatorias sobre un gran papel que cubriría el suelo.

  8. Empiezo a construir un telescopio y a probar una serie de lentes y filtros de colores para cámaras fotográficas. Con el filtro rojo realizo una serie de dibujos en azul, negro, amarillo y rojo para comprobar que el color rojo desaparece al mirarlos a través de la lente del mismo color.

  9. Encuentro en mi almacén un visor de 45º provisto de un aumento opcional. Descubro que mirando de frente con este visor puedo ver lo que hay en el techo. Decido colocar alguna pintura en el techo de la galería, pero debería ser muy ligera.

  10. Descubro que hace dos años había empezado a pintar sobre una mesa de madera circular de 90 cm de diámetro un mapa completamente blanco. Un fino dibujo de grises, ocres y blancos siguiendo los contornos de las tenues manchas que ya tenía la mesa. Era una especie de casquete polar con archipiélagos, costas y penínsulas con una pista de aterrizaje en el centro; los nombres de las ciudades eran pequeñas frases recortadas de papel de periódico. De repente esta antigua pintura circular cobra un sentido nuevo.

  11. Sigo ensamblando piezas en equilibrio para el telescopio. Cuando ya está casi construido leo con alegría que Galileo en Venecia había fabricado artesanalmente un telescopio utilizando el sistema holandés de dos lentes. Compruebo que el año internacional de la astronomía es 2009 precisamente por cumplirse 400 años de este telescopio veneciano.

  12. Me esfuerzo en centrar el argumento de la exposición sobre el tema de los eclipses pero no encuentro el protagonista hasta que descubro los dibujos de la luna hechos por Galileo. Decido que el visor de 45º será para ver la luna adherida al techo de la galería. Construyo un soporte regulable para el visor y otro para regular la altura de las lunas, dado que todo ha de ser portátil y fácilmente transportable en cajas hasta Regensburg.

  13. Decido continuar la pintura del mapa blanco del casquete polar sobre la mesa de madera. Arreglo la tapa de la mesa para convertirla en una pintura redonda que pueda colgarse como un cuadro. Trabajo sobre el caballete para ir transformando el mapa circular plano en la representación de una gran esfera de cristal dentro de la cual se transparenta el mapa. Aplico brillos, y reflejos, introduzco colores pardos y verdosos…La pintura se va alejando de lo que busco y se escapa.

  14. Se celebra una fiesta en casa y unos amigos traen un gran dulce de forma redonda. Al día siguiente se acaba el dulce y queda al descubierto su bandeja circular, una blanca, e impecable luna llena…¡de cartón!. Inmediatamente pinto esa bandeja simulando una luna, un satélite, una esfera suspendida en el espacio… A la mañana siguiente me acerco a la panadería y Damián que trae el pan todos los días a casa, me proporciona una colección de bandejas circulares.

  15. Repaso los escritos de Kepler y su herencia pitagórica de la “música de las esferas”, y cómo él significa el paso de la astrología a la astronomía. Dispongo todos esos discos blancos sobre una gran mesa en el taller y estudio qué relaciones tienen entre sí las esferas. Compro algunas esferitas de plástico y comienzo a proyectar sombras de unas sobre otras.

  16. Comienzo una serie de pinturas sobre esos soportes circulares. Durante muchos días seguidos voy creando colecciones de esas esferas simuladas con diferentes colores, texturas, sensaciones volumétricas. Consulto fotografías de los viajes espaciales, reviso los cráteres de la Luna y descubro que uno de ellos tiene el nombre de Ramón Mª Aller.

  17. Consigo más bandejas circulares de distintos diámetros y el taller se va poblando de una multitud de planetas, satélites o lunas. Pienso si se trata de planetas, y prefiero que se trate de lunas. Por la tarde leo el cap. IV del Tratado de historia de las religiones de Mircea Eliade, que estudia “La luna y la mística lunar”. Consulto las fotografías de la luna de mitad del XIX y la forma de representar los eclipses: todo me parece haberlo visto cuando era niño. Fotocopio en color una página que detalla los lanzamientos de satálites artificiales y la velociad de sus órbitas.

  18. Me preocupa comprobar que las órbitas eclípticas de Kepler no están apareciendo y que el mapa blanco del casquete polar convertido en esfera transparente haya sido un fracaso. Vuelvo a estudiar la segunda ley de Kepler sobre la velocidad del planeta en la órbita y me encuentro con una ilustración de la maqueta escultórica del sistema solar de Kepler. Encuentro gran similitud con la construcción giratoria que estaba haciendo con las esferitas blancas y la bombilla eléctrica. Compruebo que si el foco de luz permanece fuera del sistema giratorio no será completamente copernicano, porque en mi maqueta el sol está quieto pero todo gira fuera de su centro: habrá que ponerle un título como este “maqueta precopernicana sobre un dibujo de Kepler”… Ya veremos. Descubro una relación de esta construcción con otra que expuse en la Picker Fellow Gallery de Kingston en Londres el 99, y que consistía en un tinglado de lupas y una media elipse numerada y que tenía por título “máquina para dibujar nubes”.

  19. Continúo haciendo pruebas con la lente roja y compruebo que los colores rojos y amarillos de las banderas española y alemana desaparecen y sólo se percibe el negro. Pinto una cuadricula repitiendo muchas veces las dos banderas pensando que habría un momento en que cada franja de color podría parecer un píxel. Al cabo de los días voy descubriendo que la lente roja es en realidad una lente “despixelizadora” que sólo detecta las franjas negras y que con esas franjas se podría escribir alguna palabra… Podría llamarse “lente hispanoalemana despixelizadora”

  20. Wolf desde Regensburg me pide por correo electrónico que le transmita el título de la exposición y un breve texto de presentación. Sólo tengo el visor de lunas que ya va avanzando en su construcción, el telescopio que no tiene una función muy definida, y una colección de pinturas circulares que parecen lunas, que podrían ser retratos de lunas. Pienso en un título y llego a definirlo así: “Las lunas que he visto y las que quiero ver”. Lo comento con unos amigos y no les emociona lo más mínimo.

  21. Mi hijo ha cocinado para la cena unas tortitas mexicanas de maíz, y ha dejado apartada una de ellas porque se ha quemado. Descubro emocionado que la torta de maiz quemada es la imagen real más parecida que he visto del sol y sus manchas. Me doy cuenta en los días siguientes de la relación del sol con el fuego, con la comida y con el globo ocular y con la forma del calendario solar azteca. En el ordenador trabajo en una secuencia de tres imágenes muy parecidas de color anaranjado: la tortita mexicana, el sol con sus manchas, la retina del ojo humano. Empiezo a revisar una colección de macrofotografías de los granos de polen, que presentan también estructuras esféricas sorprendentes.

  22. Llevo la tortita quemada al taller y resulta que el simulacro de telescopio que estoy fabricando enfoca exactamente el tamaño de la tortita mexicana, y preparo un soporte desmontable para poder suspender, al menos aparentemente, ese sol en el aire y poder verlo el día del vernissage a la distancia oportuna.

  23. La experiencia culinaria me ayuda a utilizar el plato de la tortita como una utilísima plantilla para recortar en círculo nuevas lunas, de manera que sobre la mesa del taller empiezan a convivir varios estratos de significación de una manera exageradamente objetual: la tortita comestible, las manchas solares, el recuerdo del fuego, el plato, las herramientas de corte, las lunas iluminadas por la pintura y el sorprendente efecto multiplicador de unos círculos sobre otros.

  24. Sin comprender bien cómo la presencia del sol y el enfoque del telescopio pueden ayudar a ver mejor el resto del trabajo que se había estado realizando hasta el momento, surge poco a poco el título de la exposición. El juego de las esferas sobre fondos negros y sobre fondos de colores, van componiendo una especie de estructura compleja que resumo con la palabra “emoción”. Escribo un mensaje electrónico a Wolf diciéndole que la exposición se llamará “400 lunas emocionadas”. Me responde diciendo que es un muy buen título. Esa noche duermo tranquilo.

  25. Una especie de fiebre pictórica me empuja a pintar más y más lunas, porque hay una voz escondida que me recuerda una y otra vez que son 400. Pero poco a poco percibo que sólo hay una, y que la que Galileo dibujó, la que Kepler vió y la que esta noche estoy viendo, son la misma. Que la luna del siglo XVII es la misma que la del XXI. Pero ocurre algo terrible en el proceso de creación de lunas, en la repetición de un gesto pictórico que es muy diferente cada vez… Me percibo como un falsificador. Y en algún momento también un poco como un profanador de una visión que ha de ser única e irrepetible. No se pueden pintar lunas todos los días; se requiere una visión afectiva especializada…Difícil equilibrio entre lo uno y lo múltiple. Afortunadamente esa noche llena de estrellas me reconcilió con lo múltiple simultáneo. Otra vez lamúsica de las esferas”. Y también me anima el reportaje de televisión sobre David Cerny el artista checo que recupera el ejercicio de la sátira en el mural que crea para la sede europea en Bruselas poniéndolo todo patas arriba de una vez.

  26. Me dicen que este verano el 27 de agosto a las 12.30 de la noche habrá dos lunas. Intento imaginarlas blanquecinas. Parece que Marte estará sólo a 55 millones de km y se verá como una luna llena y que hasta el año 2.287 no se repetirá esto mismo. Llamo “dos lunas” a una de las composiciones de la serie Kepler. Descubro que en el hueco de una escultura ha anidado una familia de pájaros y que la madre ha estado incubando a mi lado observando mis idas y venidas.

  27. Completo la serie Kepler, una colección indeterminada de composiciones de diferentes tamaños de satélites, y llegado un punto decido que el número de composiciones, es suficiente. Las cuento y son 28. Consulto el período del mes lunar y está fijado en aproximadamente 29,8 días; parece que existe cierta coincidencia. Compongo de diferentes maneras algunas de las piezas de esta serie y veo que se asemeja a un modelo compositivo musical. El sistema modular de rectángulos favorece la yuxtaposición espacial inmediata y voy comprobando que la aleatoriedad compositiva del conjunto conserva la armonía de cada pieza singular. También experimento el sistema de crecimiento y de propagación al poner las piezas sobre la mesa; es muy sorpresivo y rápido. Algo pasa que siempre funciona, hacen bien unas con otras, como en cadenas de significados, como si fueran frases que se escriben solas. Con esta manera de discurrir, voy recordando otra vez la metáfora pitagórica de la música de las esferas, y cómo lo cuenta Aristóteles.

  28. Intermitentemente vigilo el estado de la tortita de maíz, que está envuelta en una servilleta de tela, prensada bajo una pila de libros para que se mantenga plana. Compruebo que está siendo prensada entre el catálogo de dibujos de Leonardo y uno de pastas duras de la última exposición de Nati Bermejo titulada “Big Bang. También voy entendiendo que la relación sol-comida-calendario-telescopio-retina, que se sintetiza simbólicamente en la tortita de maíz, sólo podrá ser real y verdadera si continúa el acuerdo mexicano de no ceder ante la presión de Monsanto de invadir toda Amérca del Norte de plantas transgénicas.

  29. Solicito dar de alta la exposición como actividad del AIA-IYA2009, y me la registran con el número AIA-001630. Wolf hace lo mismo desde Regensburg en el nodo alemán.

  30. Hace una semana la tripulación del Atlantis estuvo renovando el telescopio Hubble para que funcione hasta el 2013. Hoy cuando preparo el embalaje de todas las obras, han salido del huevo los cuatro polluelos en el nido de la escultura, y a la vez Corea del Norte ha realizado ensayos balísticos nucleares. Muchas cosas están ocurriendo en el aire, lentes de observación, pequeñas vidas frágiles que revolotean y misiles intercontinentales. Mientras tanto las lunas siguen flotando silenciosas, también las de Júpiter que descubrió Galileo.

  31. Cuando está acabada la colección para la Galerie Erdel.Verlag, busco una imagen del anteojo ocular divergente de aquel profesor de matemáticas italiano para ver la luna y me doy cuenta de que Galileo en realidad construía algo muy parecido a un instrumento musical de viento, como el de los faunos del bosque. Aunque heliocéntrica él seguía practicando la “música de las esferas” pitagórica. Por la radio, mientras acabo de preparar las cajas, retransmiten una obra basada en “La historia cómica de Cyrano de Bergerac sobre los estados e imperios dela luna”. Parece que todo encaja.

  32. Antes de cerrar las cajas decido completar el envío con dos cuadros que tengo en el estudio. Uno de 1988 que siempre le había llamado “el catalejo de Arquímedes” pero que ahora encuentra su título definitivo: “Galileo probando su telescopio a orillas del Adriático”. El otro cuadro es de 2005, más pequeño, también irá a la exposición: “Newton comprobando la gravitación universal, vigilado por el espíritu de Cyrano de Bergerac”. Ahora ya está completa la colección.

Juan F. de Laiglesia. Abril-Mayo-Junio 2009


Das Dr. Erdel-Verlagsteleskop geht auf Reisen

Juan Fernando de Laiglesia: "Dr. Erdel Verlag Teleskop"

Das Dr. Erdel Verlagsteleskop - zentrales Werk der Ausstellung "400 Lunas emocionadas" im Sommer 2009 in der Galerie am Fischmarkt - wurde bei der Vernissage vom Künstler in einer Performance enthüllt und der Galerie übergeben.

Die Skulptur ist eine Hommage an die Entdeckungen Galileos und an die Forschungsarbeiten der Astronomen Johannes Kepler und Ramón María Aller. Sie besteht aus dem "Symbolischen Teleskop"selbst und einem Stativ mit einer Mattscheibe, auf der die Sonnenscheibe aufgebracht ist.

Das Kunstwerk besticht durch seinen Erlebnischarakter: In dem Moment, in dem der Betrachter an das Teleskop herantritt, wird die Aufmerksamkeit auf bevorstehende Entdeckungen gerichtet. Genau dieser Augenblick ist es, in dem die Bereitschaft, sich überraschen zu lassen, am dichtesten ist. Juan Fernando de Laiglesia zeigt damit, daß diese gespannte Offenheit die Grundvoraussetzung für jede Forschungsarbeit ist und so Entdeckungen erst möglich werden.

Das Teleskop ist das Verbindungsstück zwischen dem unmittelbaren Blick des Auges und den Möglichkeiten der Wahrnehmung, die sich der Mensch durch technische Entwicklungen erschlossen hat. Dies erinnert uns an die komplexen mathematischen Berechnungen des Himmels, die ihren Ursprung in der Frage nach dem Entstehen des Universums und seiner Beschaffenheit hatten.

Im Dr. Erdel-Verlagsteleskop verbinden sich im Betrachten der Sonnenflecken Philosophie, Emotion und der Versuch, das Wahrgenommene zu verorten. Dabei erinnert uns die Funktionsweise dieser Skulptur daran, dass Dinge, die uns fern sind, uns nicht nur durch das Heranzoomen der Bilder näher gebracht werden, sondern dass wir mit den Dingen vertrauter werden, wenn wir über ihre Bedeutung nachdenken.

Im Rahmen des UNESCO-Projektes zum Internationalen Astronomischen Jahr 2009 - AIA001630, dessen Auftrakt die Ausstellung in der Galerie am Fischmarkt 2009 bildete, werden die Sonnenflecken und vieles andere mehr aus derAusstellung "400 Lunas emocionadas" nun auch an folgenden Orten gezeigt:

Ab 14. November 2009 im öffentlich zugänglichen Observatorium in Forcarey, Galicien. Das Teleskop für das Observatorium wurden in den U.S.A. hergestellt und ist von annähernd identischer optischer Qualität wie das "Hubble-Teleskop", das 1990 von der NASA ins All gebracht wurde. Die Forschungsstätte wird von der Stiftung "Sky, Science and Culture" geführt und verfolgt wissenschaftliche und didaktische Zielsetzungen.

Anschließend wird die Ausstellung "400 lunas emocionadas" in Lalín, Galicien, im Casa-Museo R.Ma Aller gezeigt, danach im Observatorium in Santiago de Compostela, Galicien.

Für die Förderung des gesamten Projektes geht unser Dank an die Universität Vigo und für die finanzielle Unterstützung an das Wissenschaftsministerium der galicischen Regierung.

Wir werden an dieser Stelle weiter darüber berichten.

400 lunas emocionadas in Lalín

Die Reise des Dr. Erdel Verlag Teleskops geht weiter. Nach der ersten Station im Observatorium in Forcarey, Galicien ist es nun - ebenso wie die restliche Ausstellung, die im Juni 2009 erstmals in unserer Galerie gezeigt wurde - im städtischen Museum "Ramón María Aller" in Lalín zu sehen.

Juan Fernando de Laiglesia ist außerordentlich zufrieden, dass die Schau, die den drei Astronomen Galileo Galilei, Johannes Kepler und Ramón María Aller gewidmet ist, nach Regensburg nun auch in Lalín einem größeren Publikum öffentlich zugänglich ist. Auf die Bemerkung eines Journalisten, dass diese Ausstellung eher einen wissenschaftlichen als künstlerischen Eindruck erwecke, antwortet Juan Fernando mit einem verschmitzen Lächeln. Ja, es stimme schon, in dieser Schau sei von allem etwas dabei. Das Vermengen der verschiedenen Kunstformen, der Dialog, der daraus entsehen kann, ist etwas, was ihn schon seit längerer Zeit intensiv beschäftige.

Der Umgang mit der Kunst ist heute eine gänzlich andere als noch vor ein paar hundert Jahren. Die Kunst hat aufgehört, sich in festen Mustern zu bewegen und ist daher eine "ständige Überraschung", an der wir alle teilhaben können. Der Künstler macht sich dafür stark, mit der Zeit zu gehen und sich mit den Fragen zu beschäftigen, die momentan relevant sind.

Die Frage, welche Konsequenzen die zunehmende Technologisierung und die schnelle Verfügbarkeit jeglicher Information für die Wahrnehmung des Menschen hat, greift Juan Fernando auf das Schönste im Dr. Erdel Verlag Teleskop auf. Er setzt dem durch Technik und Wissenschaft verfeinerten Blick die direkte, unmittelbare Anschauung entgegen. Es ist der dem Menschen angeborene, ursprüngliche Blick, der uns aufgrund der vielen Hilfsmittel fast schon wieder fremd geworden ist, uns überrascht und fast schon wieder symbolisch zu deuten ist.

Den Besuchern der Vernissage in Regensburg im Juni 2009 demonstrierte Juan Fernando dies in einer wunderbaren Perfomance. Gleichzeitig zeigte er, dass sich der Umgang des Bildhauerers mit seinem Material gewandelt hat. Er sieht die plastische Kunst weniger als Abbildung, sondern vielmehr als kritische Interpretation des uns alle umgebenden Raums. Die essentielle Aufgabe eines Künstlers besteht für Juan Fernando de Laiglesia darin, eine "Vision" der Gegenwart zu entwerfen.

Siehe auch: "400 Lunas emocionadas" >

Siehe auch: "Das Dr. Erdel-Verlagsteleskop geht auf Reisen", hier, News, weiter unten

Zur Vorbereitung der Ausstellung "400 Lunas emocionadas - 400 Monde ganz bewegt" Teil 9

27. Ich stelle den Kepler-Zyklus fertig, eine unbestimmte Ansammlung von Kompositionen unterschiedlich großer Satellitenund an einem bestimmten Punkt entscheide ich, daß die Anzahl der Kompositionen ausreicht. zIch zähle sie, es sind 28. Ich schlage die Dauer einer Mondperiode nach - es sind annähernd 29,8 Tage; es scheint mir doch, daß da ein sicherer Zusammenhang besteht. Die Stücke dieser Serie stelle ich zu verschiedenen Mustern zusammen und sehe, daß das einem musikalischen Kompositionsmodell ähnelt. Das modulare System der Rechtecke erleichtert die unmittelbare räumliche Gegenüberstellung und beim experimentieren sehe ich, daß die zufällige Zusammenstellung des Zyklus die Harmonie jedes einzelnen Stückes bewahrt. Ich überprüfe auch Wachstum und Veränderung indem ich die Stücke auf einem Tisch lege, das ist sehr überraschend und schnell ausführbar. Irgendwie funktioniert es immer, die einen passen gut mit den anderen Stücken zusammen, wie eine Zeichenkette, so als wären Sie Sätze, die sich selbst schreiben würden. Indem ich nun so darüber nachgrüble, wird mir ein weiteres Mal die bildliche Metapher der Musik der Spären bewusst und ich komme mir wie Aristoteles vor.

28. In der Zwischenzeit wache ich über den Zustand des Maiskuchens, der in eine Stoffserviette eingewickelt ist, von einem Stapel Bücher gepresst, damit er glatt bleibt.Mir fällt auf, daß er zwischen dem Katalog der Zeichnungen Leonardos und einem Hardcover der letzten Ausstellung von Nati Bermejo mit dem Titel "Big Bang" eingepresst ist. Ich verstehe jetzt auch, daß die Verbindung Sonne - Nahrung - Kalender - Teleskop - Auge, die symbolisch in dem Maiskuchen zusammenfindet, nur dann wirklich und fruchtbar sein kann, wenn der mexikanische Beschluß, nicht dem Druck des Monsanto Konzerns nachzugeben, welcher ganz Nordamerika mit genmanipulierten Pflanzen überziehen will.

29. Ich beantrage die Eintragung der Ausstellung als Aktivität des Internationale Jahres der Astronomie AIA-IYA2009 und werde unter der Nummer AIA-001630 registriert. Wolf macht das Gleiche von Regesburg aus innerhalb der deutschen Organisation.

 

 

Zur Vorbereitung der Ausstellung "400 Lunas emocionadas - 400 Monde ganz bewegt" Teil 7

21. Mein Sohn hatte zum Abendessen ein paar mexikanische Maiskuchen gebacken, einen davon hatte er schon zur Seite gestellt, weil er ihn verbrannt hatte. Ganz aufgeregt stellte ich fest, daß der verbrannte Maiskuchen ein viel ähnlicheres Abbild der Sonne mit ihren (Sonnen-)Flecken abgibt, als ich es je gesehen hatte . Ich machte mir in den folgenden Tagen die Beziehung zwischen der Sonne und dem Feuer, ebenso mit unserer Nahrung klar, und genauso mit dem Augapfel und der Form des aztekischen Kalenders. Auf dem Computer erarbeite ich einen Zyklus aus drei sehr ähnlichen organgefarbigen Bildern: Der mexicanische Maiskuchen, die Sonne mit ihren Flecken, die Retina des menschlichen Auges. Jetzt fange ich an, eine Sammlung von Macrophotos der Mais-Pollen durchzusehen, die ebenfalls überraschende Kugelstrukturen aufweisen.

22. Ich nehme den verbrannten Maiskuchen ins Atelier mit und stelle ihn so, daß das Sichtfeld des Teleskopes, das ich gebaut hatte, genau die Größe des Maiskuchens umfasst, und ich stelle eine zerlegbare Haltevorrichtung her, damit der Maiskuchen wenigstens dem Anschein nach, am Tag der Vernissage in der passenden Entfernung als Sonne am Himmel erscheinen kann.

23. Die Kocherfahrung half mir, die Pfanne des Maiskuchen als äusserst nützliche Schablone zu benutzen, um wieder neue Monde auszuschneiden. So begannen auf meinem Tisch im Atelier verschiedene Bedeutungsschichten in einer ausgesprochen körperlichen Art und Weise miteinander zu leben: Der essbare Maiskuchen, die Sonnenflecken, die Erinnerung an das Feuer, der Teller, die Messer, die durch den Farbauftrag leuchtenden Monde und der überraschende Effekt der Vervielfältigung der mannigfachen Kreise, die da übereinander lagen.

 

 

Zur Vorbereitung der Ausstellung "400 Lunas emocionadas - 400 Monde ganz bewegt" Teil 10

30. Vor einer Woche führte die Besatzung der Atlantis eine Wartung des Hubble-Teleskops durch, damit es bis 2013 funktionsfähig bleibt. Heute als ich gerade dabei bin die Ausstellungsstücke zu verpacken, schlüpften im Nest in meiner Skulptur 4 Küken aus dem Ei und zur selben Zeit führte Nordkorea Atomwaffenversuche durch. Viele Dinge geschehen unter der Sonne: Forschungs-Instrumente, kleine zerbrechliche Leben die herumflattern, und Interkontinentalwaffen. Währenddessen ziehen die Monde weiter still ihre Bahnen, auch die des Jupiter, die Galileo entdeckte.

31. Als die Sammlung für den Dr. Erdel Verlag fertig ist, suche ich ein Bild von einem Fernrohr, das sich von jenem unterscheidet, welches der italienische Mathematiker baute, um den Mond sehen zu können, und ich bemerke, daß Galileo in Wirklichkeit etwas sehr ähnliches wie ein Blasinstrument konstruiert hatte, so wie es die Waldfaune spielen. Auch wenn er heliozentrisch dachte, so spielte er doch immer noch die phytagoräische Musik der Sphären. Während ich alles in die Kisten verpacke, wird am Radio das Hörspiel "Die komische Geschichte des Cyrano de Bergerac über die Länder und Reiche des Mondes" übertragen. Es scheint, daß alles zusammenpasst.

32. Bevor ich die Kisten fertigmache lege ich noch zwei Bilder aus meinem Atelier dazu. Eines aus dem Jahr 1988, das immer den Titel "Das Fernrohr des Archimedes " trug, aber nun seinen endgültigen Titel gefunden hat: "Galileo, als er sein Teleskop am Ufer der Adriarobiert". Das Andere, etwas kleiner, von 2005 ist ebenfalls Teil der Ausstellung: "Newton bestätigt die universelle Gravitation, die vom Geist Cyrano de Bergerac´s bewacht wird". Nun ist die gesamte Ausstellung komplett.

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Künstler im artspace Erdel

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